miércoles, 6 de febrero de 2019

Clásicos || El banquete - Platón


Reseña y opinión del diálogo "El banquete" de Platón.

Este año han sido varios los propósitos de lectura que me he impuesto, entre ellos se encuentra un "challenge" de 12 libros que acordé con mi amigo Omar Hernández. Ambos escogimos una serie de 12 libros que leeremos a lo largo de año y que deberemos reseñar o emitir una crítica. El libro correspondiente al mes de enero lo eligió él y fue "El banquete".


Sinopsis sin spoilers:


En este diálogo Platón nos cuenta la historia de una reunión de amigos en la cual departían varios filósofos de la época clásica romana, entre los cuales nos encontramos, como es habitual en los diálogos platónicos, a Sócrates como uno de los protagonistas más destacados.

Durante la reunión, Erixímaco, uno de los asistentes, propone que cada una de las personas presentes eleve un discurso en exaltación de Eros, dios del amor. Todos los miembros del banquete aceptan y cada uno, según su propia perspectiva y estilo, recitó para los demás su discurso.

Reseña personal (podría contener spoilers):

El primero en presentar su discurso fue Fedro, quién sostuvo la tesis de que Eros es el dios más viejo y nos habla de que, a través del amor, Eros es quien hace un mayor bien a los hombres ya que inspira en ellos la vergüenza del mal y la emulación del bien. Nos deja una noción muy interesante del amor romántico con su frase "únicamente los que se aman saben morir el uno por el otro".

Pausanias es el segundo orador de la velada y nos habla de la dualidad de Eros derivada de la propia dualidad de Afrodita. Por su parte, Pausianas sostiene que el amor es bueno y duradero solo cuando está inspirado en el alma, mientras el amor que se basa en el cuerpo es inestable y perecedero, pues nace de algo que tampoco es estable.

El tercero en hablar fue el mismo Erixímaco, quién nos habla de la perfección y el desorden, y adjudica dichas características a la dualidad del amor señalada por Pausanias, por lo cual sostuvo durante su discurso que es preciso fomentar el amor legítimo y moderado, mientras que, en ningún caso, debe favorecerse al amor vulgar, pues el placer mal encaminado conduce al desorden y aleja al hombre de la perfección.

Aristófanes tomó la palabra en cuarto lugar y nos habla durante su discurso de la naturaleza sanadora de Eros y el amor, contándonos una bella historia respecto al origen de los seres humanos, señalando que en el principio eramos entes dobles y fuimos separados a manera de castigo por los dioses, por lo cual desde entonces vamos por el mundo buscando a la otra mitad que nos complementa.

El siguiente en hablar fue Agatón, quien contradijo directamente la postura de Fedro, pues explica las razones por las cuales considera que Eros es el dios más joven y que, de hecho, rehuye la compañía de los viejos por ser los jóvenes como él los más hermosos. Además, sostenía Agatón, que si Eros fuera el más viejo de los dioses, el resto de ellos hubiera conocido al amor desde sus orígenes y por lo tanto no hubieran azotado a los humanos con tantas calamidades en el pasado.

Finalmente, habló Sócrates quien, haciendo gala de su famoso método, guió al propio Agatón hasta conclusiones que contradecían, en gran parte al menos, a los discursos de todos los oradores precedentes, incluyendo al mismo Agatón. Sócrates sostuvo que el amor es la ansia de poseer lo bello, y como uno desea lo que no tiene, por lo tanto el amor no puede ser bello ni bueno. Eros, al desear todo lo bello, no puede ser bello, por lo cual no puede ser tampoco un dios, pero como sabemos que no es un humano, entonces Eros es un demonio que interpreta los deseos de los hombres para los dioses y las disposiciones de los dioses para los seres humanos. Concluye Sócrates señalando que el amor tiene como objeto la generación de belleza, por lo cual todo aquel que aspire a ello, debe por consiguiente amar los cuerpos bellos, pero además debe considerar a la belleza del alma como más importante que la belleza del cuerpo.

Opinión (sin spoilers):

Leer clásicos es una decisión intimidante, leer clásicos de la filosofía es llevarlo al siguiente nivel. Regularmente nos subestimamos y pensamos que para leer filosofía se requiere un nivel intelectual superior al que nos auto asignamos. Sin embargo, "El banquete" es una obra que nos relata diversas posturas filosóficas respecto a la belleza y al amor en un contexto ameno y con un lenguaje fácil de seguir e interpretar. En este diálogo Platón nos presente varias de las interpretaciones del amor que nos acompañan hasta nuestros días, incluyendo conceptos tales como el alma gemela y la belleza del alma.

El relato se acompaña de detalles simbólicos que tal vez no salten a la vista para el lector, pero existen versiones con anotaciones al pie de página que nos permiten estar completamente seguros de no perdernos de nada. Además el libro no se mantiene en todo momento en un ámbito puramente filosófico, sino que presenta interesantes elementos narrativos que nos permiten conocer de manera más profunda la personalidad de los personajes.

Un aspecto que me pareció interesante es que "El banquete" la mayor parte del tiempo no se desarrolla como un diálogo, sino como una compilación de discursos, algunos de los cuales sirven como introducción y guía para llegar al tema central abordado por Sócrates, y algunos otros que se centran en la estética de la palabra y realmente poco o nada aportan desde un punto de vista filosófico.

¿Lo recomendaría?

Sí, creo que es uno de los libros que todos deberíamos leer en algún momento, no solo por tratarse de un clásico, sino por la riqueza y la belleza del texto platónico. Particularmente recomiendo la versión con pies de página que se puede encontrar en este enlace. En goodreads le dí una calificación de 5 estrellas de 5.

¿Has leído clásicos?, Cuéntame cuáles, y si no lo has hecho, cuéntame la razón.

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