Cartilla Moral - Alfonso Reyes (Y la edición del Gobierno Federal)
Comenzaré siendo sincero conmigo mismo, "Cartilla Moral" es un ensayo que jamás habría leído si no hubiera sido retomado y difundido por Andrés Manuel López Obrador, actual Presidente de México, por lo cual resulta un tanto complicado emitir una reseña u opinión literaria respecto a su contenido sin asociarla con los factores político-sociales que le dieron origen y que envuelven su reimpresión y distribución a nivel nacional.
Lo que sí podemos obviar para ser justos, y para no perder el tiempo en ello, es el carácter propagandístico que tiene la reimpresión de la obra por parte del gobierno federal. Ya lo tenía en 1992 cuándo Ernesto Zedillo solicitó la difusión de 700 mil ejemplares entre los maestros mexicanos, y ya lo tenia, de manera mucho menos reprochable, en 1944 cuando fue publicada originalmente, por lo cual no deberíamos perder tiempo ahora en debatir si es o no propaganda gubernamental. Lo cual, de cualquier manera, resulta irrelevante para una reseña literaria.
Versión original, editada en 1952:
Cartilla Moral es un ensayo del escritor mexicano Alfonso Reyes, escrito en 1944 a petición del entonces encargado de la Secretaría de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, con la finalidad de ser utilizado como parte de una campaña de alfabetización en el país. En él se incluyen 14 lecciones dirigidas al desarrollo del ser social, o más propiamente dicho, del mexicano como un ser social.
Las 14 lecciones abarcan temas como la moral y el bien, la dignidad humana, el respeto a la familia, a las leyes, a la patria e incluso la naturaleza. Debo decir que la palabra "lección" utilizada por Alfonso Reyes me parece muy acertada, ya que los temas son desarrollados en un formato y un lenguaje tan didáctico que realmente pudiera considerarse un manual paso a paso para desarrollar el aspecto moral de los mexicanos.
Las temáticas abordadas me parecen adecuadas e importantes, pero no debemos perder de vista que se trata de un texto publicado en 1944 y editado en 1952, en el cual se abordan preceptos morales que podríamos considerar universalmente válidos y atemporales, pero también aspectos sociales propios de la época en que fue escrito, y que en él se hacen importantes referencias a la espiritualidad del ser humano, equiparando de cierta manera el desarrollo de la moral con la realización espiritual.
Desde mi perspectiva dichas referencias no manchan la obra ni le restan merito, la espiritualidad siempre ha constituido en el mexicano uno de los componentes más importantes en la construcción de su moral y su dignidad, así como en el desarrollo de su convivencia social, además, si nos encontramos con referencias al lado espiritual del hombre, es debido a la falta de un mejor término para distinguir al ser social de su parte puramente física y biológica, sin que dichas referencias impliquen, por sí mismas, un dogma religioso.
La edición que leí de este ensayo fue una publicada en 2005, en la cual encontramos una serie de notas a pie de página que enriquecen enormemente al texto y que incluso podrían considerarse la mejor parte del ensayo, ya que abordan las distintas lecciones desde los ejemplos prácticos.
Versión difundida por el gobierno de AMLO.
Realmente hay poco que pueda comentar sobre esta edición, ya que las adaptaciones respecto al original son apenas perceptibles, aunque sí existen. En esta edición incluso se agregan al texto algunas de las notas al pie de página que contenía la edición de 1952, enriqueciendo la lectura.
El formato de lecciones no es retomado al cien por ciento en esta edición, sin embargo el contenido sí se estructura por apartados o secciones que mantienen la lógica didáctica buscada por Alfonso Reyes.
No me encantó ver esta edición acompañada de los escudos del gobierno federal, ni personajes de la historia mexicana que poco o nada tienen que ver con el texto, pero venga, que esto tenía que servir como propaganda, ya lo habíamos comentado.
No se cortan partes importantes del texto original y las adiciones tampoco puedo considerarlas relevantes, si lees sin tanto cuidado, incluso pueden pasar inadvertidas.
Creo que, si ya estábamos puestos a realizar una adaptación, bien podrían haberse incluido aspectos sociales más propios de la actualidad en esta edición, sin embargo me gustó el hecho de que se haya respetado el lenguaje y el contenido original del ensayo de Reyes.
¿La recomendaría?
Definitivamente recomiendo su lectura, particularmente la de alguna edición que contenga los pies de página que comenté al inicio, es muy fácil de encontrar en internet y tiene básicamente la misma extensión que la edición difundida por el gobierno federal. Aun así, respecto a la edición difundida por López Obrador, no concuerdo con las críticas que pretenden hacer pasar esta obra por un texto religioso o por un intento de adoctrinar a la gente, el ensayo debe ser leído como lo que es, una serie de lecciones que el ser humano es libre de adoptar o no en su desarrollo personal.
Además, siempre recomendaré que antes de criticar cualquier libro, primero lo leas.
En goodreads le dí 3 de 5 estrellas.
Versión original, editada en 1952:
Cartilla Moral es un ensayo del escritor mexicano Alfonso Reyes, escrito en 1944 a petición del entonces encargado de la Secretaría de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, con la finalidad de ser utilizado como parte de una campaña de alfabetización en el país. En él se incluyen 14 lecciones dirigidas al desarrollo del ser social, o más propiamente dicho, del mexicano como un ser social.
Las 14 lecciones abarcan temas como la moral y el bien, la dignidad humana, el respeto a la familia, a las leyes, a la patria e incluso la naturaleza. Debo decir que la palabra "lección" utilizada por Alfonso Reyes me parece muy acertada, ya que los temas son desarrollados en un formato y un lenguaje tan didáctico que realmente pudiera considerarse un manual paso a paso para desarrollar el aspecto moral de los mexicanos.
Las temáticas abordadas me parecen adecuadas e importantes, pero no debemos perder de vista que se trata de un texto publicado en 1944 y editado en 1952, en el cual se abordan preceptos morales que podríamos considerar universalmente válidos y atemporales, pero también aspectos sociales propios de la época en que fue escrito, y que en él se hacen importantes referencias a la espiritualidad del ser humano, equiparando de cierta manera el desarrollo de la moral con la realización espiritual.
Desde mi perspectiva dichas referencias no manchan la obra ni le restan merito, la espiritualidad siempre ha constituido en el mexicano uno de los componentes más importantes en la construcción de su moral y su dignidad, así como en el desarrollo de su convivencia social, además, si nos encontramos con referencias al lado espiritual del hombre, es debido a la falta de un mejor término para distinguir al ser social de su parte puramente física y biológica, sin que dichas referencias impliquen, por sí mismas, un dogma religioso.
La edición que leí de este ensayo fue una publicada en 2005, en la cual encontramos una serie de notas a pie de página que enriquecen enormemente al texto y que incluso podrían considerarse la mejor parte del ensayo, ya que abordan las distintas lecciones desde los ejemplos prácticos.
Versión difundida por el gobierno de AMLO.
Realmente hay poco que pueda comentar sobre esta edición, ya que las adaptaciones respecto al original son apenas perceptibles, aunque sí existen. En esta edición incluso se agregan al texto algunas de las notas al pie de página que contenía la edición de 1952, enriqueciendo la lectura.
El formato de lecciones no es retomado al cien por ciento en esta edición, sin embargo el contenido sí se estructura por apartados o secciones que mantienen la lógica didáctica buscada por Alfonso Reyes.
No me encantó ver esta edición acompañada de los escudos del gobierno federal, ni personajes de la historia mexicana que poco o nada tienen que ver con el texto, pero venga, que esto tenía que servir como propaganda, ya lo habíamos comentado.
No se cortan partes importantes del texto original y las adiciones tampoco puedo considerarlas relevantes, si lees sin tanto cuidado, incluso pueden pasar inadvertidas.
Creo que, si ya estábamos puestos a realizar una adaptación, bien podrían haberse incluido aspectos sociales más propios de la actualidad en esta edición, sin embargo me gustó el hecho de que se haya respetado el lenguaje y el contenido original del ensayo de Reyes.
¿La recomendaría?
Definitivamente recomiendo su lectura, particularmente la de alguna edición que contenga los pies de página que comenté al inicio, es muy fácil de encontrar en internet y tiene básicamente la misma extensión que la edición difundida por el gobierno federal. Aun así, respecto a la edición difundida por López Obrador, no concuerdo con las críticas que pretenden hacer pasar esta obra por un texto religioso o por un intento de adoctrinar a la gente, el ensayo debe ser leído como lo que es, una serie de lecciones que el ser humano es libre de adoptar o no en su desarrollo personal.
Además, siempre recomendaré que antes de criticar cualquier libro, primero lo leas.
En goodreads le dí 3 de 5 estrellas.
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